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Probamos la nueva IMR Dirt Track

Probamos La Nueva IMR Dirt Track

De la mano de IMR Racing y Dirt Track Madrid, tuvimos la ocasión de probar la nueva IMR Dirt Track, una nueva moto, pensada, diseñada y fabricada para practicar Flat Track o correr en pequeños circuitos de asfalto tipo karting. Un paso intermedio entre las pequeñas pit bikes y las poderosas motos de Supermoto o Motocross de 450cc. 

Con un sol espléndido y una temperatura perfecta, nos recibió el circuito de San Martín de la Vega el pasado domingo día 2 de abril. Esto, unido a una pista en un estado impecable, era el mejor escenario posible para probar la nueva IMR Dirt Track, la última creación de IMR Racing para las pistas de tierra.

Jorge Frean (piloto de la Copa de España de Flat Track), Fabio Briones, Lázaro Garcés y un servidor, pudimos exprimir y disfrutar de dos unidades de esta moto, que promete ser una opción a tener muy en cuenta para cualquiera que quiera tener una máquina de Dirt Track y/o Supermotard a un precio realmente atractivo.

Fabio y Lazaro IMR Dirt Track

Cuatro pilotos de niveles diferentes, para poder compartir nuestros puntos de vista sobre una de las motos hermanas de las que tomarán parte en la Copa de España de Flat Track.

Las citas de El Rancho Canudas (óvalo y TT) y Teruel, serán las que incluirán en el programa la categoría Junior. Dentro de esta, podremos disfrutar la IMR Challenge, la clase donde competirá un tercer modelo de IMR Dirt Track, que aunque parecida a estas, incluye bastantes modificaciones para hacerla una moto 100% Flat Track.

IMR Dirt Track, dos opciones

A nuestra disposición, teníamos dos unidades diferentes de la IMR, una del modelo Junior y otra del Factory. La segunda, se diferencia principalmente por tener mejores suspensiones (con mayores posibilidades de reglajes) y frenos más potentes.

No os penséis que estamos hablando de una pit bike. Estas son motos de tamaño “grande”, con horquillas invertidas, llantas de 17″ y un aspecto robusto.

Motor

Por supuesto, no es comparable a una de las máquinas de 450cc de las principales marcas, pero tampoco lo es con una de las de 125 o 140cc. Está en un tramo intermedio.

Los 18 CV que da de serie realmente no son muchos, pero si lo que quieres es evitar mantenimiento, con esta configuración, tendrás un motor muy duradero. Si lo que estás buscando es más potencia, podrás aumentar esta fácilmente hasta los 22 o 24 CV.

Un detalle a tener en cuenta es que para rebajar costes, la alimentación es por carburador y no por inyectores.

Motor IMR Dirt Track

Chasis

El chasis es un clásico de cuna simple de acero, muy al estilo de la KTM 450 SX-F. Los componentes, como os podéis imaginar, no son de la misma calidad que los de una montura de precio muy superior, pero por lo que pudimos comprobar, cumplen su función de forma eficiente.

Frenos

Los frenos son bastante diferentes en los dos modelos. En la opción Junior, es un disco simple de 240mm delante y 220mm detrás, ¿quizá un poco justo?, luego veremos. El acabado Factory incorpora un disco de 300mm delante y otro de 240mm detrás, que dan más confianza solo con mirarlos.

Suspensiones

En las suspensiones, encontramos la mayor diferencia entre las dos opciones. Ambas incorporan horquillas invertidas con buena pinta, pero mientras en la Junior esta no tiene ningún tipo de regulación, en la IMR Factory sí es posible ajustarla.

En la parte trasera, ambas incorporan un monoamortiguador y como en la delantera, el modelo estándar no tiene ajuste, mientras que el modelo más avanzado sí lo tiene. Está claro que con la opción Factory y un buen reglaje, se tiene que ir más rápido y cómodo.

Jorge Frean IMR Dirt Track

Otros datos

El peso también es un dato muy importante. En este caso, nos encontramos delante de una moto con un peso muy contenido. 101kg para el modelo Junior y 112 para el Factory.

El basculante y la cadena, son otras de las diferencias entre ambos modelos. Por supuesto, los materiales de la opción más cara son de mejor calidad.

Una gran ventaja, comparadas con otros modelos, es el arranque eléctrico que incorpora. Un pequeño detalle que, aunque tenga el inconveniente de aumentarse un poco el peso debido al motor de arranque, es una gozada para los que esos gramos no supongan un problema, ¡comodísimo!

El precio

El otro gran dato es el precio, o mejor dicho, la relación calidad precio. Está claro que si esta moto fuera cara, no sería una buena opción, pero no es el caso. El modelo estandar cuesta unos 1.650€, mientras que con el acabado Factory se queda en 2.150€. Realmente es un precio muy competitivo y lo que hace que sea una alternativa a tener en cuenta.

¿Donde se puede comprar?

Dirt Track Madrid es distribuidor en España de IMR Racing (Impormotor). Si quieres más información, puedes ponerte  en contacto con ellos a través de e-mail: dirttrackmadrid@gmail.com, de su web Dirt Track Madrid, de su página de Facebook o por teléfono: 682 201 201 (Lázaro). Gestionan además, la utilización de los 2 óvalos de Flat Track y del circuito TT de San Martín de la Vega en Madrid.

Lázaro Garcés IMR Dirt Track

Probando en el TT

El circuito de TT fue la primera de las paradas que hicimos en Dirt Track Madrid… una especie de mini Rancho de Valentino Rossi. Esta pista es un trazado revirado y técnico con curvas a izquierda y derecha, que nos permitió comprobar las características de la IMR, ¡el lugar perfecto para probar, entrenar y divertirse!

Jorge y Fabio probando IMR Dirt Track

A pesar de no contar con los reglajes ajustados correctamente, la agilidad y precisión sobre todo a la salida de las curvas, fueron los detalles que más me llamaron la atención de la IMR.

Fabio probando salida IMR Dirt Track

La prueba en el óvalo

Vino a continuación la prueba en los 2 óvalos que Dirt Track Madrid tiene en San Martin de la Vega: primero en el pequeño, ideal para una toma de contacto e iniciación a esta especialidad; y luego en el grande, mucho más rápido, y donde se corrió el año pasado una prueba de la Copa de España de Flat Track

Los óvalos corroboraron los resultados que ya habíamos visto en el TT. El motor estira bien y aguanta perfectamente la prueba de una pista de 1/5 de milla. En curva, se sigue comportando de manera muy noble y con un buen piloto y los reglajes adecuados, se puede rodar bastante rápido.

Fabio derrapando en el óvalo

Motor muy dosificable

El motor empuja lo suficiente como para no considerarla una moto para principiantes. No es una 450cc, eso desde luego, pero tiene suficiente “mala leche” como para no dejársela a alguien que no tenga algo de experiencia. Los 220cc y casi 20 CV, son capaces de darte un susto si te confías demasiado pronto.

Suspensiones

Como no podía ser de otra manera, la versión mejorada ofrece mejores sensaciones y mayor control que la estándar, pero para alguien de nivel medio, la versión Junior es más que suficiente.

La moto ofrece muy buenas sensaciones en el paso por curva y sobre todo a la salida de la misma. A pesar de no tener las suspensiones correctamente reguladas, el agarre y empuje al abrir gas es muy consistente y predecible.

Lázaro Garcés en TT IMR Dirt Track

Los frenos

Los frenos en las dos versiones, cumplen perfectamente su función, al menos en una pista de Dirt Track, no sabemos cómo se comportarán en el asfalto. Desde luego para competición en TT, es muy probable que haya que buscar algo más, pero para el óvalo (el trasero) o para entrenar en general, la potencia de frenada es suficiente y el tacto es bueno.

Otros detalles

De los cuatro probadores que estuvimos en San Martín de la Vega, cada uno tenía su propio feeling con la IMR, pero todos coincidíamos en que es una moto muy divertida y que puede ofrecer buenas prestaciones con un poco de entrenamiento y puesta a punto.

Personalmente, lo que más me sorprendió fue la agilidad en su manejo. Es muy fácil llevarla por donde quieres en cada momento. Se nota que el peso contenido de ambas versiones, es una gran ventaja.

Fabio en el óvalo con IMR Dirt Track

Una opción a tener en cuenta

La nueva IMR Dirt Track, es una moto pensada para ser una opción válida para disfrutar de una pista de Dirt Track o un circuito de asfalto. Con tan solo unos ajustes y un cambio de gomas, puede ser utilizada en ambas superficies.

Su precio contenido y su buen comportamiento, hacen que pueda ser una buena opción como moto de entrenamiento y/o de entretenimiento sin tomar demasiados riesgos. A diferencia de algunas motos de cilindrada menor, sus 220cc la hacen ideal como elección intermedia y con un mantenimiento sencillo.

Y desde luego, si juntamos en una pista -ya sea de Flat Track o de asfalto-, unos cuantos pilotos de un nivel parecido, montados en estas motos, ¡las carreras o piques pueden ser entretenidísimos!

Fabio en TT IMR Dirt Track

DirtTrackmoto

Muchas gracias a Dirt Track Madrid e IMR Racing (Impormotor), por darnos la oportunidad de probar estas monturas tan divertidas. Estamos convencidos de que vamos a ver muchas de estas motos en los óvalos españoles próximamente.


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